La transparencia
El proyecto de ley de transparencia y acceso a la información pública sigue su curso parlamentario. Es verdad que en su tramitación han sido admitidos como sujetos obligados la Casa Real, los partidos políticos y los sindicatos. Sin embargo, la regla de que todas las instituciones que manejen fondos públicos tengan que dar información de las actuaciones que realizan todavía está lejos de ser una realidad en el proyecto. Si estamos de acuerdo en que los fondos públicos son de la ciudadanía y de que ésta, por consiguiente, puede conocer, si quiere, como se administran sus dineros, entonces ningún sentido tiene mantener la oscuridad ante algunas actividades de instituciones públicas o privadas que manejan fondos públicos.Read more
Leyes, leyes, leyes
Con frecuencia, en diferentes aspectos de la vida humana encontramos responsables que piensan que los problemas se resuelven con normas o con órdenes, con leyes o con mandatos. Es lo que se ha denominado efecto taumatúrgico de la norma o de la orden. Una norma o un mandato, por sí solo, así razonan estos grandes genios, resuelve el problema porque quien lo emite, un parlamento, encarnación de la soberanía del pueblo, o un dirigente público, encarnación personalizada del poder, cuándo se producen traen consigo, mecánicamente y automáticamente, debido a su privilegiado origen, la resolución del problema. Por tanto, precisamos de muchas normas y de muchas órdenes o mandatos de las autoridades para resolver todo cuanto problema surja en la vida social.Read more
La Administración de la transparencia
La transparencia es, debe ser, un hábito propio que ha de distinguir las actividades realizadas por los diferentes Entes públicos. También, por supuesto, debe presidir la actuación de todas las organizaciones e instituciones que realizan actividades de interés general. Por una razón bien sencilla: como el pueblo es el dueño y señor, el soberano, de los fondos públicos, es lógico que todos los organismos y organizaciones que manejan estos recursos, sean Administraciones, partidos, sindicatos, patronales o, entre otros, concesionarios de servicios públicos o de interés general, den cuenta de los contratos realizados así como de la selección del personal efectuados con dineros del común.Read more
Control y regulación
En este tiempo de crisis, se escuchan recetas y diagnósticos de todas clases. Para unos, la solución está en la mano visible del Estado, mientras que para otros el camino que hay que seguir es el de la libertad económica sin más limitaciones que las que las que el propio mercado imponga. La cuestión, sin embargo, no es tan sencilla, a menos que sigamos inmersos en esa gran farsa intelectual que es el pensamiento ideológico. Me explico, ni el mercado ni el Estado, por sí solos y ante sí mismos, pueden resolver los problemas económicos y financieros.Read more
Economía y derecho
Una mejor regulación de la actividad económica y financiera, a nivel global local, es, a día de hoy, una necesidad. La crisis ha puesto de manifiesto que ni el mercado se autorregula ni la intervención pública es la solución a todos los problemas. La cuestión reside en regular lo que hay que regular y garantizar que las instituciones de regulación estén compuestas por profesionales de reconocido prestigio que puedan hacer con autonomía y objetividad su labor. No se trata de regular más sino mejor.Read more
El Estado estático del bienestar
Estos días hemos conocido que en Holanda el Rey y el Jefe del Gobierno han certificado la defunción del Estado de Bienestar. Más bien, la muerte del Estado de Bienestar en su dimensión estática. La causa es bien sencilla: quienes han interpretado y dirigido el país en los últimos tiempos, no solo en Holanda, en lugar de realizar políticas públicas para el desarrollo libre y solidario de las personas, las han dirigido a la captura de la voluntad de los ciudadanos, articulando un elefantiásico sistemas de subsidios y auxilios públicos que han terminado por romper el presupuesto público hasta colocarlo en unos dígitos de deuda y déficit alucinantes.Read more
La reforma del Estado de bienestar
El Estado de bienestar, en su versión estática, está en crisis. Quién lo pude dudar. Por eso la principal reforma del Estado de bienestar habrá de venir de la mano de ajustes razonables e inteligentes en la propia función básica del Estado. Hemos de pasar de la perspectiva estática y clientelar, la que hemos vivido estos años en España y en general en el mundo Occidental, a una perspectiva dinámica y solidaria del Estado de bienestar que permita el libre y solidario desarrollo de las personas. El actual primer ministro de Holanda acaba de anunciar la defunción del actual modelo del Estado de bienestar, la perspectiva estática, y la emergencia del llamado Estado de solidaridad, que consiste en lo que denomino versión dinámica del Estado de bienestar.Read more
Reformas en el Estado de Bienestar
Uno de los modelos más acrisolados y exitosos de Estado de bienestar fue el sueco. Desde hace tiempo, y por causas conocidas, la socialdemocracia sueca consiguió articular todo un conjunto de políticas de ayuda y asistencia social que hacían bueno ese dicho de que el ciudadano no tienen de qué preocuparse porque para atender a todas sus necesidades estaba papá Estado. Ciertamente, el prestigio del modelo sueco sedujo a no pocos políticos, también del ala derechista, que encontraron en la política social un arma de doble filo: por un lado, efectivamente, un instrumento para mejorar las condiciones de vida de los sectores más desfavorecidos y, por otro, un exitoso medio para capturar las voluntades de los ciudadanos a través de una hábil política de “dependencia” mediante la cual se podía, desde el presupuesto público, colmar las ansías de consumismo de unos ciudadanos volcados al deseo de tener más y mejores servicios de toda índole de forma gratuita.Read more
El derecho administrativo global
La reciente crisis económica y financiera que sacude el mundo en estos tiempos tiene mucho que ver, más de lo que pudiera imaginarse, con la función del Estado en la economía y las finanzas. En efecto, la intervención, vía regulación, de los mercados por parte del poder público tiene sentido y operatividad en la medida en que a su través se garantizan una serie de parámetros y estándares de objetividad y racionalidad que permiten al mercado funcionar en una lógica jurídica, en una contexto de racionalidad. Hoy, como todos sabemos, y contemplamos a diario, la irracionalidad domina el escenario por la sencilla razón de que predomina, y de qué manera, la arbitrariedad.Read more
El oficio de la política
Es bien sabido que la política para los clásicos era una de las más elevadas actividades a las que el ser humano podía dedicarse. La dirección y conducción de la res pública, en cualquiera de sus expresiones y manifestaciones, ciertamente implica una alta responsabilidad y un compromiso con la colectividad que ciertamente dignifica a quien decide dirigir su vida por este camino. Trabajar al servicio de la comunidad, ejercer los poderes públicos desde los más elementales principios del Estado de Derecho como la objetividad y la justicia, entrañan una especial inclinación hacia la mejora permanente e integral de las condiciones de vida de los ciudadanos.Read more