Crisis y renovacion de los partidos politicos (y III)

Cuándo la finalidad de la actividad de la formación política no reside en el servicio o en los bienes que se ofrecen, sino que se instala en el bien de la propia organización y de sus dirigentes o colaboradores, entonces el partido se desnaturaliza Read more


La democracia hoy

Los últimos informes y encuestas sobre el sistema político y la participación realizados en numerosos países del mundo reflejan una profunda decepción del la ciudadanía con el denominado gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Obviamente, no porque se piense que el sistema democrático ha fracasado o que no tiene sentido, sino porque se constata, en unos países con más intensidad que en otros, que la democracia ha sido secuestrada por una clase política, proceda de una orilla ideológica o de otra, que, en términos generales, se ha apropiado de las instituciones en su propio beneficio. Además, por si fuera poco, no pocos políticos se han adueñado, ante la mirada de propios y extraños, de un conjunto de privilegios y prerrogativas que, además, en una época de crisis generalizada, resulta inaceptable se mire como se mire.
¿Por qué, por ejemplo, los partidos políticos, los sindicatos o las patronales, siguen disponiendo de pingües subvenciones mientras se suben los impuestos a los ciudadanos?. ¿Por qué, por ejemplo, los representantes del pueblo no están obligados periódicamente a mantener encuentros, reuniones y conversaciones con los electores de la circunscripción correspondiente?. ¿Por qué los gobernantes deciden tantas veces sobre cuestiones básicas para la vida de las personas sin consultar con los ciudadanos?.
En este marco, el espacio público se ha convertido en un reducto para el ejercicio de vasallajes, dominaciones y toda suerte de controles y manipulaciones, que poco, nada, tienen que ver con la centralidad del ser humano, con la promoción, protección y defensa de los derechos fundamentales de las personas, con la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos.
Democratizar la democracia es, sencillamente, devolver a la sociedad y a los ciudadanos el papel que tienen. Democratizar la democracia es, sencillamente, renunciar a la concentración de los poderes y permitir que el poder legislativo, el poder judicial y el poder ejecutivo sean autónomos y responsables en el cumplimiento de sus tareas. Democratizar la democracia es, sencillamente, facilitar que las personas sean de verdad las dueñas de las instituciones y quienes verdaderamente encomienden a los representantes las funciones a realizar en la sede de la soberanía. Simplemente, y no es poco, la gran asignatura pendiente que tenemos es hacer que la democracia sea lo que debe ser: el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo. No el gobierno de una minoría por sí misma y para sí misma. Los casos del Brexit, del referéndum colombiano y las recientes elecciones en USA deberían hacernos pensar, y mucho.
Jaime Rodríguez-Arana es catedrático de derecho administrativo. @jrodriguezarana


Cuándo la finalidad de la actividad de la formación política no reside en el servicio o en los bienes que se ofrecen, sino que se instala en el bien de la propia organización y de sus dirigentes o colaboradores, entonces el partido se desnaturalizaRead more


Democratizar la democracia

Los últimos informes y encuestas sobre el sistema político y la participación realizados en numerosos países del mundo reflejanRead more


De nuevo sobre el interés general

Una de las palabras más utilizadas en este tiempo en la praxis política es precisamente la que encabeza el artículo de hoyRead more


La verdad

 
 
 
 
La verdad, el respeto a lo que las cosas son, no a lo que parecen ser o a lo que algunos quieren que sean, siempre ha sido difícilRead more


Crisis y renovación de los partidos (II)

Es verdad que la desafección crece y que la desconfianza hacia los partidos tradicionales se multiplica. Read more


La posverdad

 
La búsqueda de la verdad ha sido, es, y será, uno de los desafíos más relevantes de la vida humanaRead more


ISO 37001

La corrupción golpea con fuerza la credibilidad de las instituciones y la confianza de la ciudadanía en la actividad pública en todo el mundoRead more


Crisis y renovación de los partidos (I)

 
 
 
 
 
 
Una de las causas de la actual desafección que caracteriza la posición de los ciudadanos en relación con la vida políticaRead more


Resumen de privacidad

La página web de Jaime Rodríguez - Arana utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
Asimismo puedes consultar toda la información relativa a nuestra política de cookies AQUÍ y sobre nuestra política de privacidad AQUÍ.