El riesgo de la libertad
A estas alturas de la historia, a pesar de los pesares, tras más de dos mil años de experiencia y de conocimiento de la condición humana, la conquista de la libertad para cada persona sigue siendo una apasionante aventura. Por alguna razón, casi siempre la misma, peleamos y luchamos por la libertad o preferimos claudicar y ser dominados, con más o menos intensidad, por los motores que mueven los hilos de este mundo. Toleramos las opiniones diferentes a las nuestras o las laminamos. La historia nos demuestra que no hay conquistas políticas y sociales definitivas, que hay estar en guardia para evitar que el pensamiento único, que el pensamiento ideológico termine por imponer nuevos, o viejos dogmas, en el debate público. Hoy, por ejemplo, el reconocimiento de los peligros que entraña la libertad de expresión justifica sobradamente esta afirmación.Read more
La Administración única en el marco constitucional
En el año 1993, en Galicia, en Santiago de Compostela, se publicó un libro de mi autoría titulado La Administración única en el marco constitucional. En tal obra, en el capítulo dedicado al artículo 150.2 de la Constitución, abordo el problema del objeto de las leyes orgánicas de delegación o transferencia de facultades en relación con materias de titularidad estatal que eventualmente el Estado puede situar en las Comunidades Autónomas. En tal capítulo, tras pasar revista de las diferentes posiciones existentes sobre la cuestión, se afirma que cierta doctrina científica entiende que existen competencias absolutas del Estado indelegables y competencias relativas del Estado que podrían delegarse, entre las que se señalan, en cita, las convocatorias de referéndums. No hay, se puede comprobar, valoración alguna de mi parte sobre el tema. Se registra un debate académico, nada más y nada menos.Read more
Conformismo e inconformismo
La crisis que atravesamos, en sus diferentes aspectos y dimensiones, manifiesta, más o menos claramente, una cierta actitud conformista que contrasta con la radicalidad de una situación que lesiona derechos y conquistas sociales. En efecto, salvo honrosas excepciones que se atreven a tomar la pluma o a levantar la voz y expresar en libertad sus pensamientos y consideraciones, en general el panorama es ciertamente plano y desolador.Read more
Subsidios y dignidad
La acción de fomento del Estado tiene diversas formas y modalidades. La más conocida y extendida es el subsidio o subvención. Una técnica jurídica diseñada y concebida para ayudar a las actividades de los ciudadanos que se juzgan de interés general que, hoy, en el marco de una aguda crisis económica y financiera sin precedentes, se usa por supuesto para, valga la redundancia, subvenir a las personas que más necesidades tienen, especialmente a las que se han quedado sin trabajo. Es el subsidio de desempleo que, sin embargo, no alcanza ni mucho menos a todas aquellas personas que no disponen de un trabajo digno.Read more
El poder judicial en Venezuela
El departamento de Estado de los EEUU, el imperio del mal para el chavismo y para quienes siguen las consignas del oficialismo a pies juntillas en Venezuela, recordaba el mes pasado algo bien sabido y bien experimentado por tantos miles y miles de venezolanos: los principales abusos perpetrados en el país contra los derechos humanos están relacionados con la corrupción, la politización de la justicia y las restricciones a la libertad de expresión y a la libertad de prensa. Según este informe de los EEUU, la actual normativa y regulación genera un clima de miedo y autocensura que lesiona gravemente la democracia en el país. No se respeta la independencia judicial ni se permite que los jueces actúen de acuerdo con el ordenamiento jurídico al ser sometidos a represalias y vejaciones de no seguir los dictados del oficialismo.Read more
Transparencia Internacional
El presidente de Transparencia Internacional (TI) en España, Jesús Lizcano, acaba de reclamar, en línea con las principales reivindicaciones planteadas no hace mucho por el ministerio fiscal, mejorar la legislación anticorrupción para luchar de forma contundente contra esta terrible plaga, guste más o menos, que también en nuestro país domina la vida política, económica y social: la corrupción.Read more
Una verdadera lección
La muerte de Adolfo Suarez ha provocado una serie de reacciones en el pueblo español dignas de un profundo análisis, precisamente por espontáneas y reveladoras de lo que se espera de quienes están al frente de las instituciones. Las expresiones de la clase política eran previsibles, sobre todo los comentarios de quienes más le vilipendiaron, que no fueron pocos. Por tanto, pasando de puntillas por el mundo de la obsequiosidad, de la formalidad y de las afirmaciones prefabricadas, merece la pena detenerse en el ejercicio de participación popular que hemos visto estos días. Solo en las redes sociales el fallecimiento del conductor de la transición política a la democracia en España ha sido recibido con cientos de miles de comentarios.Read more
El sentido de las reformas
Uno de los rasgos que mejor define al espacio del centro es el de la reforma permanente, el llamado reformismo. En efecto, en este concepto se encuentran conjugados una serie de valores, de convicciones, de presupuestos, que permiten delimitar con precisión las exigencias de una política que quiera considerarse centrada, o de centro. Ordinariamente, las políticas de centro son en sí mismas políticas reformistas porque buscan fundamentalmente la mejora de las condiciones de vida de las personas a partir de la mentalidad abierta, la metodología del entendimiento y la sensibilidad desde la realidad y con la racionalidad.Read more
La colegialidad
Quienes hemos estudiado la carrera de Derecho recordaremos que una de las características que distinguían a las magistraturas romanas era la colegialidad. Es decir, que varios jueces, no uno solo, varios iuris prudentes, resolverían los conflictos o controversias suscitados por los ciudadanos entre sí o con personas jurídicas. Un solo jurista, por inteligente, preparado o versado que sea, no tiene el monopolio del acierto, como tampoco, ciertamente, lo tiene un colegio. Sin embargo, parece que, en determinados casos, especialmente relevantes, delicados, en los que se ventilan asuntos conectados primariamente al interés general, tres jueces están en mejores condiciones de impartir justicia que uno solo. No digamos si la decisión se refiere a la libertad de tránsito de las personas en virtud de sendas decisiones, aunque sean provisionales, acerca del encarcelamiento de personas.Read more
Octavio Paz
El pasado día 31 de marzo se cumplió el centenario de un intelectual de los que prácticamente ya no quedan: Octavio Paz. Un escritor que alcanzó las más altas cotas de la literatura y, también, y sobre todo, del pensamiento crítico. Además de Permio Nóbel y Premio Cervantes, su obra completa, de trece volúmenes, se caracteriza por su dominio del ensayo. Junto a dos tomos de obras de poesía, quizás por lo que es más conocido, el resto de su producción literaria la dedicó al ensayo. No sólo a reflexionar sobre el hombre, la libertad, o el Estado, sus temas preferidos, sino a la crítica literaria o a la sociología del arte, materias en las que sus reflexiones son de primera división.
Octavio Paz, como es sabido, nació en el seno de una familia revolucionaria mexicana y en su juventud apostó por el marxismo, lo que le condujo a España invitado por Pablo Neruda durante nuestra trágica Guerra Civil. Paradójicamente, a partir de entonces empezaría a desconfiar de la izquierda clásica, proceso que terminaría en 1968, tras la matanza de los jóvenes de Tetlatecolco en el DF durante los Juegos Olímpicos de 1968. Es cuándo abandona su exitosa carrera diplomática y se refugia en la soledad de su libertad. Por aquellos tiempos censura la concepción gramsciniaina del intelectual orgánico, aquel que está al servicio de una ideología y comienza su camino de independencia política para poder pensar en libertad. Abandona la izquierda tradicional e ingresa a un liberalismo intelectual alejado de sus postulados económicos buscando defender la libertad de la persona y al individuo frente al colectivismo.
Pues bien, Octavio Paz, en un mundo repleto de intelectuales orgánicos, del primado del pensamiento plano y único, nos permite reivindicar, el pensamiento crítico, el pensamiento abierto. En efecto, los llamados intelectuales, los representantes de lo postmoderno, o de lo hipermoderno, como se quiera, han encontrado un cómodo acomodo en las estructuras tecnocráticas desde las que, en muchos casos, justifican y fundan esas políticas públicas carentes tantas veces de compromiso con el pluralismo y la liberad. Hoy, la obsesión por el dinero, por el aplauso, o por el disfrute de los derechos individuales han agostado la voz y la pluma de quienes están llamados a pensar y a hablar en libertad. Nos hallamos ante un pensamiento plano, entregado al individualismo radical, beligerante contra todo lo que suponga salirse del carril de lo conveniente o eficaz en cada caso.
Por ejemplo, la critica al consumismo es hoy prácticamente inexistente, quizás porque esta ideología ha conseguido atrapar, más o menos conscientemente, a no pocos “intelectuales” que ante la eventualidad de trabajar con pocos medios, se han dejado seducir por el confort de una vida más placentera al socaire de la subvención o de la adulación permanente. Ante este panorama, podemos aprovechar el centenario del nacimiento de Octavio Paz, para reivindicar el gusto por el pensamiento crítico, por la racionalidad humana, por la centralidad de la dignidad de la persona
En efecto, en un tiempo de incertidumbre, dominio de lo mediático, miedo a la libertad, pánico a la verdad, consumismo y baja intensidad del pensamiento crítico, conviene subrayar la centralidad y radicalidad de los derechos humanos y de la dignidad personal como valores que preceden al poder y al Estado. Sabemos, y muy bien, que los derechos humanos no los crea el Estado ni los otorgan discrecionalmente los gobernantes: son derechos y libertades innatos al hombre y, por lo tanto, no sólo deben ser respetados por el legislador y el gobierno, sino promovidos por los poderes públicos y los privados. Tienen la configuración jurídica de valores superiores del Ordenamiento y deben inspirar el entero conjunto del Derecho positivo.
Son derechos que derivan de la dignidad del ser humano y fundamentan la propia condición personal. Son, por ello, intocables, inviolables, indisponibles para legisladores y gobiernos. Son valores que nadie puede ni debe manipular, que nadie puede, ni debe, violentar. Así, es claro, se garantiza la esencial igualdad de todos los hombres y se evita el racismo, la xenofobia, el fascismo, los totalitarismos todos.
Hoy, en los inicios de un nuevo siglo en el que el horizonte se vislumbra con tonalidades oscuras y ciertamente tenebrosas, estamos dominados por la dictadura de lo correcto y eficaz, tenemos miedo a la verdad, tenemos miedo a la libertad solidaria y vivimos casi presos del dogma mediático y de los sacerdotes de esa tecnoestructura que reparte a diestro y siniestro certificados de admisión al espacio público. En este ambiente, y a pesar de los pesares, debe levantarse la voz a favor de la incondicionalidad e indisponibilidad de los derechos humanos porque incluso los que afectan a la vida de las personas, están siendo duramente violados
En fin, releer algunos de los libros de Octavio Paz como pueden ser, entre otros, Alba de libertad, Respuestas nuevas a preguntas viejas, Itinerario o Un escritor mexicano ante la Unión Soviética, ponen de manifiesto la necesidad de que los intelectuales y los pensadores de este tiempo recuperen ese talento de Octavio Paz por escribir y hablar en libertad. Algo cada vez más difícil de encontrar por estos pagos. Ya lo creo.
Jaime Rodríguez-Arana es catedrático de derecho administrativo.