DAHL Y LA REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA
Las clases medias
Andan los laboristas ingleses preocupados por el paulatino proceso de empobrecimiento que la crisis económica y financiera está provocando en la clase media británica. Desde luego es un síntoma no exclusivo del Reino Unido sino de muchos de los países que integran el área occidental. En concreto, el jefe del laborismo inglés, Ed Miliband, parece que, a juzgar por sus recientes comentarios en televisiones y en medios de comunicación de papel, es el primero que advierte la magnitud de un problema de gran calado social y político.Read more
Realidad y transparencia
La transparencia, el acceso a la información pública, o el buen gobierno, son tres características del quehacer del poder ejecutivo que no se alcanzan sin más por disponer de normas que las proclamen a los cuatros vientos. Más bien, habrá que analizar la real realidad para comprobar si, en efecto, tales propiedades del ejercicio democrático del poder brillan por su presencia o por su ausencia.Read more
Robert A. Dahl
Centrismo y sondeos
La deuda pública
La deuda pública acumulada del reino de España, a día de hoy, es de 965.000 millones de euros, el 93.7% del PIB. Es decir, el Estado debe abonar, para hacer frente a los intereses y a la amortización de la deuda, la friolera de 200 millones de euros diarios. Son, desde luego, datos muy, pero que muy preocupantes que, sin embargo, tienen unas causas bien fáciles de establecer. Primera, el recurso a la deuda como forma habitual de financiación de servicios públicos crecientes durante décadas. Segunda, un aparato público irracional seguido de una política subvencional diseñada para el control y la manipulación social por parte de los dirigentes públicos. La cuestión es cualitativa, no cuantitativa. Es el modelo lo que debe cambiar, no aspectos puntuales del viejo esquema.Read more
Otro modelo de Estado de Bienestar
Una de las polémicas políticas más interesentes a las que podemos asistir en estos momentos es la de la función del Estado, más concretamente, la supuesta crisis del llamado Estado del Bienestar. O lo que es lo mismo, la crisis de los intervencionismos, de esos sistemas que todo lo fían a la acción benefactora, mágica, del gasto público y de la burocracias concebidos como fuentes de solución de todos los problemas habidos y por haber. Para unos, el Estado es, en clave hegeliana, la misma y genuina encarnación del ideal ético y para otros, formados en los postulados más radicales dela Escuelade Chicago, en el mercado y sólo en un mercado que se regula a sí mismo está la solución a nuestros males. Quizá, lo más razonable sea huir de los extremos y acercarnos desde la razón a la realidad de la cuestión.Read more
CORRUPCIÓN Y CONTROLES
El reciente informe sobre la corrupción en Europa publicado por la Comisión de la EU refleja la ausencia de controles eficaces para combatirla. No es que no existan. Existen, y muchos, quizás demasiados. Tenemos controles formales para todos los gustos: parlamentarios, judiciales, administrativos. Hay controles formales pero no hay control real. Este es el problema.Read more
120.000
120.000 millones de euros es el montante que a juicio de la Comisión Europea nos cuesta a los europeos la corrupción que campa a sus anchas en el viejo, y ahora enfermo, continente. Uno de cada cuatro euros destinados a los contratos públicos se queda en manos de los corruptos. Es decir, el 25% de la contratación pública se va a los bolsillos y a las cuentas de los corruptos. En otras palabras, buena parte de los fondos públicos destinados a la prestación de servicios públicos y a la construcción de obras e infraestructuras públicas no cumplen el fin de interés general previsto sino que desvían a intereses particulares o privados.Read more
URBANISMO Y CORRUPCION
El reciente informe sobre la corrupción en Europa elaborado por la Comisión de la UE refleja que en España, como era de esperar, la corrupción se fragua en el proceloso mundo de la licitación pública, de la financiación de los partidos políticos y, sobre todo, en la gestión local y regional de la corrupción. No hay más que hacer un rápido estudio acerca del objeto de la multitud de procesos penales y administrativos que sufren tantos y tantos cargos públicos para alcanzar esta evidente conclusión.
En este sentido, el informe de la UE llama la atención sobre los 1.754 procesos judiciales relacionados con actos judiciales relacionados con actos ilegales realizados en materia de urbanismo. Una materia en la que la arbitrariedad ha irrumpido con especial virulencia a la busca y captura de toda suerte de recalificaciones, alteraciones o modificación de planes urbanísticos ayudada por un tráfico de información privilegiada que trae consigo pingues beneficios en tiempo record.
Un reciente informe de Transparencia Internacional sobre corrupción, de 2007, ya alertaba sobre los problemas de una deficiente e impune gestión del urbanismo en la que se han visto envueltos, en determinados lugares del territorio nacional, alcaldes, concejales, constructores y promotores fundamentalmente. El crecimiento de la percepción de la corrupción suele ir acompañado también del aumento de la desconfianza de la población ante la actividad política y sus principales agentes: los políticos. Así lo demuestra, por ejemplo, el barómetro del CIS en su serie histórica, ahora en máximos.
Una de las razones por las que la corrupción urbanística se ha instalado entre nosotros se debe a la deficiente regulación existente en materia de financiación de partidos políticos. Otra, quizás las más frecuente y directamente relacionada con la financiación de las formaciones partidarias, reside en la facilidad con la que se es posible modificar planes urbanísticos, recalificar terrenos o modificar la calificación del uso del suelo. En estos casos, se debería limitar extraordinariamente tal posibilidad para evitar que se generen expectativas desproporcionadas en relación con el valor de los terrenos.
La crisis financiera en la que estamos sumidos ha puesto en entredicho la cultura del pelotazo y la circulación de vanguardistas productos financieros tóxicos y de alto riesgo. Los impresionantes beneficios que ha generado la especulación urbanística como consecuencia de la información privilegiada es probable que desciendan notablemente. Es probable que el mercado del suelo ya no sea uno de los más pujantes. Aun en estas circunstancias, la tentación de hacer dinero en el sector del suelo seguirá presente y los controles y las limitaciones al ejercicio de las potestades discrecionales seguirán estando de actualidad.
En fin, como dice el refrán: no hay mal que por bien no venga. Si la crisis económica actual mejora el ingenio para saber gastar mejor y para hacer más y mejor con menos, habremos dado un paso adelante fundamental. Un paso que debe ir acompañado de la implementación de sistemas de control que controlen. Por ahora tenemos muchos, demasiados procedimientos de control: parlamentarios, judiciales, administrativos. Pero en términos generales no sirven por la sencilla razón de que todos, casi todos, son diseñados desde el poder político. ¿Quién en su sano juicio puede pensar que si el controlado nombra al controlante el control va a funcionar?.
Jaime Rodríguez-Arana
jra@udc.es