URBANISMO Y CORRUPCION

El reciente informe sobre la corrupción en Europa elaborado por la Comisión de la  UE refleja que en España, como era de esperar, la corrupción se fragua en el proceloso mundo de la licitación pública, de la financiación de los partidos políticos y, sobre todo, en la gestión local y regional de la corrupción. No hay más que hacer un rápido estudio acerca del objeto de la multitud de procesos penales y administrativos que sufren tantos y tantos cargos públicos para alcanzar esta evidente conclusión.
 
En este sentido, el informe de la UE llama la atención sobre los 1.754 procesos judiciales relacionados con actos judiciales relacionados con actos ilegales realizados en materia de urbanismo. Una materia en la que la arbitrariedad  ha irrumpido con especial virulencia a la busca y captura de toda suerte de recalificaciones, alteraciones o modificación de planes  urbanísticos ayudada por un tráfico de información privilegiada que trae consigo pingues beneficios  en tiempo record.
 
Un reciente informe de Transparencia Internacional sobre corrupción, de 2007, ya alertaba sobre los problemas de una deficiente e impune gestión del urbanismo en la que se han visto envueltos, en determinados lugares del territorio nacional, alcaldes, concejales, constructores y promotores fundamentalmente. El crecimiento de la percepción de la corrupción suele ir acompañado también del aumento de la desconfianza de la población ante la actividad política y sus principales agentes: los políticos. Así lo demuestra, por ejemplo, el barómetro del CIS en su serie histórica, ahora en máximos.
 
Una de las razones por las que la corrupción urbanística se ha instalado entre nosotros se debe a la deficiente regulación existente en materia de financiación de partidos políticos. Otra, quizás las más frecuente y directamente relacionada con la financiación de las formaciones partidarias, reside en la facilidad con la que se es posible modificar planes urbanísticos, recalificar terrenos o modificar la calificación del uso del suelo. En estos casos, se debería limitar extraordinariamente tal posibilidad para evitar que se generen expectativas desproporcionadas en relación con el valor de los terrenos.
 
La crisis financiera en la que estamos sumidos ha puesto en entredicho la cultura del pelotazo y la circulación de vanguardistas productos financieros tóxicos y de alto riesgo. Los impresionantes beneficios que ha generado la especulación urbanística como consecuencia de la información privilegiada es probable que desciendan notablemente. Es probable que el mercado del suelo ya no sea uno de los más pujantes. Aun en estas circunstancias, la tentación de hacer dinero en el sector del suelo seguirá presente y los controles y las limitaciones al ejercicio de las potestades discrecionales seguirán estando de actualidad.
 
En fin, como dice el refrán: no hay mal que por bien no venga. Si la crisis económica actual mejora el ingenio para saber gastar mejor y para hacer más y mejor con menos, habremos dado un paso adelante fundamental. Un paso que debe ir acompañado de la implementación de sistemas de control que controlen. Por ahora tenemos muchos, demasiados procedimientos de control: parlamentarios, judiciales, administrativos. Pero en términos generales no sirven por la sencilla razón de que todos, casi todos, son diseñados desde el poder político. ¿Quién en su sano juicio puede pensar que si el controlado nombra al controlante el control va a funcionar?.
 
 
 
Jaime Rodríguez-Arana
jra@udc.es
 


OTRAS POLÍTICAS SON POSIBLES

Las formas tradicionales de hacer y estar en política ya no sirven. Al menos no en las actuales fórmulas.  La población certifica, en diversas partes del mundo, a través de los más variados instrumentos de opinión,  que los partidos políticos y sus dirigentes, además de encontrarse entre las instituciones y actividades más desprestigiadas, deben cambiar la forma en que tratan de resolver los asuntos propios del interés general. Por un lado, la corrupción bate récords asombrosos y, por otro, el aislamiento e insensibilidad social en el que viven no pocos políticos es patente.Read more


Corrupción y desafección

No hay que ser un lince para comprender el alcance de la ecuación corrupción-desafección. Cuando el gobierno en el sector público, y también en el privado, se conduce con arreglo a exigentes parámetros materiales de ética, el grado de confianza y fiabilidad en las instituciones y corporaciones es proporcional a dichas prácticas. Y cuándo, como es el caso, la corrupción campa a sus anchas, el grado de desafección sube como la espuma.Read more


¿Corrupción generalizada?

A juzgar por el informe publicado por la Comisión Europea, la  corrupción nos cuesta a los europeos nada menos que 120.000 millones de euros. Una cantidad de dinero que dedicada a los servicios sociales podría paliar la asfixiante situación que aqueja  a tantos millones de hogares de toda la Unión Europea. Por si fuera poco, según este análisis, el 95% de los españoles es de la opinión de que la corrupción en nuestro país es general. En Italia lo piensa el 97% y en Grecia el 99 %, mientras que en Alemania el 59% de los consultados es del mismo criterio. En Dinamarca el 75% piensa que la corrupción es algo excepcional, en Finlandia el 64% y en Suecia el 54%.Read more


El derecho a la vida del concebido

En estos días hemos podido leer en la prensa internacional las opiniones de uno de los políticos más influyentes de la izquierda iberoamericana: Rafael Correa. El actual presidente del Ecuador, polémico dónde los haya, es un convencido defensor del derecho a  la vida desde la concepción y un profundo crítico de la llamada ideología de género. Otro político de izquierda, al menos de la izquierda tradicional, Raul Ortega, presidente de Nicaragua, también es un ferviente defensor de la vida del concebido no nacido.
 
Vaya por delante que en Iberoamérica el respeto a la vida humana, también a la del concebido no nacido, un ser humano “in fieri”, contrasta con la escasa sensibilidad humana, y social, que se percibe en este viejo y enfermo continente llamado Europa en el que las tesis más ultraliberales son defendidas hasta por la autodenominada izquierda.  Ahí está el “derecho” al aborto  en la leRead more


Seguridad y libertades

Era cuestión de tiempo. Tarde o temprano el rey de lo políticamente correcto, el actual inquilino de la casa Blanca, saldría a la palestra para enviar un  mensaje a la opinión pública acerca de las incómodas acusaciones de espionaje a líderes  internacionales y del uso del programa de almacenamiento masivo de datos telefónicos de millones de ciudadanos. Dos cuestiones muy pero que muy polémicas que probablemente rayan traspasado la raya del derecho a la intimidad de millones de personas. Un lacónico: Estados Unidos no puede pedir disculpas por ser eficaces resume ciertamente el sentido que algunos dan a la protección y promoción de los derechos y libertades de las personas.Read more


El coste de la transparencia

La transparencia, como la participación o el pluralismo, grandes valores democráticos, no es suficiente que estén previstas en las leyes para que su ejercicio sea una venturosa y saludable realidad. Se trata de algo más, de algo que surge de un genuino compromiso que no se produce mecánica o automáticamente porque las leyes lo promuevan o estimulen. Es más, probablemente en este tiempo en que vivimos se habla y se escribe muchísimo sobre los valores y principios democráticos y, sin embargo, el grado real de práctica de estos  hábitos es el que todos conocemos, el que todos observamos si todavía nos queda algo de perspectiva crítica. Probablemente porque el imperio de la forma impide que la materia  esté presente con la fuerza que debería a la altura del tiempo en que estamos.Read more


Las elecciones europeas

Dentro de unos meses, entre el 22 y el 25 de mayo del año en curso, se celebrarán elecciones al parlamento Europeo. Unas elecciones que en un momento de crisis general pueden golpear de manera significativa al proyecto europeo. Un proyecto  que está generando mucho descontento en relación con las políticas que vienen de Bruxellas. Unas políticas que parecen haberse olvidado, también a nivel de los Estados miembros, del origen y sentido de la construcción de la misma Unión Europea.Read more


Pobreza infantil

 
El Estado social y democrático de Derecho es, como dispone nuestra Constitución, la forma de Estado que caracteriza al Reino de España. Un Estado social es aquel que fomenta y potencia la solidaridad y las políticas sociales de manera que los Poderes públicos deben estar muy pendientes de los más desfavorecidos implementando y adoptando medidas que palien y resuelvan las situaciones de pobreza. Por eso, hoy más que nunca, con la que está cayendo, con el dominio de lo económico y financiero por encima de todas las cosas, las políticas sociales están en el candelero. Unas políticas sociales que deben centrarse en las personas que de verdad merecen y precisan ayudas para salir de la indigencia y poder vivir en dignas condiciones de vida.Read more


Los capitalismos

Desde hace mucho tiempo y en diferentes escenarios se ha discutido, largo y tendido, acerca de la polémica entre los dos modelos de capitalismo reinantes: el renano y el norteamericano, el germánico y el anglosajón. En efecto, esta pugna no es nueva. Ahora cobra actualidad porque el tamaño del desaguisado a que han llevado los excesos económicos y financieros anima, invita a reflexionar sobre lo que está pasando y sobre el enfoque capitalista en sentido estricto. Es decir, ¿se puede afirmar que la crisis económica y financiera actual trae causa, de alguna manera, de la sublimación y exaltación del modelo anglosajón?Read more


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