La conquista de la libertad
La cultura jurídica occidental
La profunda crisis que se ha instalado en el mundo occidental parece que por largo tiempo no es, ni mucho menos, ni una casualidad ni un fenómeno repentino. Más bien, se trata de la constatación del ocaso de los principios que fundaron la llamada cultura jurídica europea, si se quiere, cultura jurídica occidental. En efecto, la matriz cultural y política del Estado de Derecho, principal expresión de toda una civilización y una forma de entender el mundo se resquebraja ante el dictado del poder político y del poder financiero.Read more
La vieja Europa
El viejo continente, que en otros tiempos asumió una función de liderazgo mundial en asuntos de tanta enjundia como la batalla por la dignidad de la persona y la lucha por los derechos humanos, hoy languidece lentamente, impotente y sin capacidad moral, cada vez con menos influencia en el mundo. ¿Dónde quedaron aquellas grandes aventuras del pensamiento, de la justicia y de la solidaridad que conformaron indeleblemente la identidad europea?.Read more
Democracia representativa y democracia directa
La profunda crisis que atraviesa la forma en que nuestros políticos entienden últimamente la democracia representativa conduce, de una u otra manera, a que la indignación reinante reclame democracia real, auténtica, genuina, directa. Una de las causas de la profunda crisis en que se encuentra el sistema político reside en que el pueblo empieza a percibir que su protagonismo ha sido suplantado, de una u otra manera, por los dirigentes. Un colectivo, que con honrosas excepciones, se ha creído titular del poder y que puede manejarlo como le viene en gana. Como se han considerado por largos años dueños y señores del poder, manejaron los fondos públicos sin conciencia de quienes son sus legítimos propietarios, llegando a cotas de despilfarro sin precedentes. Y, lo más grave, pensaron que el grado de narcotización del pueblo, insuflado a base de elevadas cotas de consumismo insolidario, imposibilitaría durante mucho años la lógica petición de cuentas.Read more
Democratizar la democracia
Los últimos informes y encuestas sobre el sistema político y la participación realizados en numerosos países del mundo reflejan una profunda decepción del la ciudadanía con el denominado gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Obviamente, no porque se piense que el sistema democrático ha fracasado sino porque se constata, en unos países con más intensidad que en otros, que la democracia ha sido secuestrada por una clase política que, en términos generales, se ha apropiado de las instituciones en su propio beneficio. Además, por si fuera poco, no pocos políticos se han adueñado, ante la mirada de propios y extraños, de un conjunto de privilegios y prerrogativas que, en una época de crisis generalizada, resulta además de insultante, impresentable.Read more
Regeneración democrática
La actual secretaria general del PP y, a la sazón, presidenta de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, acaba de hacer una propuesta que la honra. Ha dicho, nada menos, que hay demasiados diputados en la Asamblea Legislativa de su territorio y, además, por si fuera poco, que los representantes del pueblo deberían mantenerse con sus trabajos profesionales y cobrar, parece lógico, dietas o asistencias cada vez que concurran a la sede de la soberanía popular. De esta forma, se supone que quienes ostenten la condición de diputados irán al parlamento a aportar su experiencia y conocimientos, no a apretar el botón del voto o a pegarse a la silla como sea. Se trata de una iniciativa interesante que será tildada por los de siempre de, por lo menos, franquista, quizás recordando que en la dictadura muchos cargos eran honoríficos, sin retribución. Sin embargo, con tantos miles de cargos públicos como pululan por los poderes públicos y esa elefantiásica administración instrumental que hemos construido al calor de Autonomías y Ayuntamientos, parece que llegó el momento de poner coto a los excesos y buscar fórmulas para que vayan a la política quienes puedan preocuparse de verdad por el pueblo y no por la supervivencia personal.Read more
Horarios y racionalidad
¿Por qué la crisis económica y financiera provoca más destrozos en España que en otros países?. ¿Por qué entre nosotros las consecuencias de las crisis se presentan con más virulencia que en otros países de nuestro entorno?. No es fácil ni sencillo contestar a esta cuestión a partir de un solo argumento porque el tema es complejo y han de considerarse diversas dimensiones o factores para intentar buscar, si es posible, una contestación. Sin embargo, un aspecto fundamental se encuentra, mal que nos pese, en la irracionalidad de los horarios laborales, a la que acompaña, una escasa productividad. Veamos.Read more
El populismo, a la vuelta de la esquina
El mapa político europeo ofrece algunos paisajes que en este momento de aguda crisis resultan muy preocupantes. Uno de ellos, quizás el más inquietante, es el regreso del populismo, hoy ya presente en varios países de sólidos hábitos democráticos. Todavía, es cierto, sin apoyos mayoritarios de la población, pero en un proceso, ojala que no sea imparable, de crecimiento en este tiempo en el que la ceguera e incapacidad de los actuales dirigentes no calibran las consecuencias de sus decisiones, alimentando, en ocasiones, la aparición de “salvadores de la patria”.Read more
Los altos cargos
Estos días se ha publicado en los medios de comunicación que las Comunidades Autónomas, a pesar de haber reducido en un 25% sus altos cargos, todavía disponen, en total, de 2018 personas. Un número desde luego demasiado amplio que da idea del esfuerzo racionalizador que queda por realizar. Estos altos cargos son aquellos nombrado por decreto del poder ejecutivo, lo que excluye a los cargos de confianza y de alta dirección, decenas de miles, que todavía pululan por el entramado político administrativo de nuestros Gobiernos y Administraciones.Read more
Desafección y partidos políticos
Una de las causas de la actual desafección que caracteriza la posición de los ciudadanos en relación con la vida política española tiene que ver, y no poco, con la estructura y organización de los partidos. En efecto, jerarquía y verticalidad dominan la escena de la vida partidaria. Las decisiones se adoptan en la cúpula, o por uno o ciertos integrantes de la misma y se imponen al resto de la organización. El que manda o los que mandan imponen sus puntos de vista, muchas veces sin la aportación de la militancia, que ordinariamente es “invitada” a compartir decisiones predeterminadas. En este marco, no debería escandalizar, ni mucho menos, el aumento de la abstención que reflejan los sondeos, en especial el último del CIS y algunos de Comunidades Autónomas que acaban de llamar a las urnas a los ciudadanos.Read more